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bala perdida

 

 

 

 

 

AMQUACK

 

Miguel Montoya


 

 

-¿Qué hora es?

–Temprano aún o tarde, según.

–¿Todo está listo?

–Sí, mi capitán, sí, mi capitán. Ya hablé con Cucharita, ya está avisado.

–¡Cabo, echaré una pesca! Que todo esté en orden mientras tanto.

Desde su ingreso al puesto, todo transcurría con frívola tranquilidad, todo estaba escrito y arreglado, sólo era cuestión de tiempo, los soldados charlaban entre sí, apostaban sobre cuándo terminarían con ese asunto. El clima, como de costumbre: parcialmente soleado y cálido por el día, pero esa madrugada era de luna menguante.

¿El Gato? ¿Por qué el Gato? Malparidos, ¡no se dan cuenta del favor, del verdadero favor que le hago a la nación, a nuestra nación! ¡Tengan su revolución, malparidos!

–¿Dice algo mi capitán?

–¡Nada, carajo, nada, largo de aquí, traiga el resto ya de los documentos, pero esta vez no se dé prisa, vuelva en un par de horas!

¿Quién quisiera ser yo en este momento?, ¡todos! Todos, o tal vez ninguno, sólo yo pude lograrlo. ¿Quién es más cercano a Bush que yo? ¡Nadie, carajo, nadie! ¿Qué me espera? Espero sea un gran premio, pero bueno, eso será después, por lo pronto habrá que construir la historia: todo debe parecer como si hubiera sido abatido en ataque, sí, tal y como fue indicado por el Jefe. ¿Piedad? cómo piden piedad por ese animal, cuya frase gustada era: «Hagan de cuenta que están muertos y que lo que viven de ahora en más es prestado», qué gran tipo de liderazgo, ja, ja, ja.

Vaya cosas, pobre imbécil, al fin habrá orden y paz, nuestra paz. Y mira que ya siete años en esto, vaya que se van pronto. Logros y más logros sí, estoy hecho para esto, ¡soy grande! Malditos mosquitos, maldito calor, nunca se acaba uno de acostumbrar. Pero mira qué gran imbécil, eso de que primero huyan los enfermos en lugar se salvarse él primero, ¿qué se cree, otro Jesucristo? Al final, sí fue como Cristo, traicionado por los suyos, tremendo pelmazo. Y luego, eso de pelear en otros países, en otros continentes, por gente desconocida, pero a diferencia del hijo de Dios, éste fue un verdadero bastardo hijo de puta. Y yo, yo en cambio sí veo por mi país y sigue el Caballo, ese otro maldito infeliz.

¡Cabo! ¡Cabo, maldita sea! Inútiles, todos son unos inútiles, pero claro, cómo pretendo que sean como nosotros de la CIA, todo es tan contrastante, aquí en este jodido país, tan pobre, tan analfabeto, tal rural todo. Si tan sólo mi presidente tuviera una idea de la pocilga en que me encuentro, esta porquería llamada escuela. Ah, Fidel se me fue vivo, Fidel, Fidelito, pero éste, a éste sí me lo quebraré y desde ya lo estoy disfrutando.

–Capitán, ya sale el sol, ¿qué dispone?

–Tabaco, trae acá mi tabaco –después de un largo silenció–. ¡Largo, sal de aquí, ahora, maldita sea!

Se retira el soldado, desconcertado, soportando el calor que no disminuye. Ahora, soñoliento, la noche ha sido muy larga, él no es feliz con el acto heroico de sus jefes, él sólo cumple órdenes.

–Malaya con estos idiotas que mandan a estos que se creen gringos, además de utilizarnos como sirvientes, debe uno soportar su mal humor. Ya, se acabó todo, ¿qué más quieren? ¿Qué esperan? Es de todos sabido que todo fusilamiento es al alba, ¡carajo! No es de hombres lo que le hacen al Chancho. Sí fue un hideputa pero ya, fusilamiento ¡y ya! Ay, pinche Chancho se hubiera largado y abandonado a los enfermos como cuentan.

No tiene sentido, maldito argentino, peleando una lucha que no es de su país, todo es tan extraño, yo quería una Cuba libre, al parecer igual que el Chancho, ya luego, todos somos iguales, todos recibimos órdenes, no importa de quién sean: general, comandante, presidentes, etcétera. Todos somos unos traidores a la patria y a la Revolución.

–¿Capitán, quiere más café?, pregunta el pelotón que si se alistan, que ya es tiempo, ¿qué les digo, que sí? ¿Hay que llevarle algo al prisionero?

No fastidies, ya te lo dije, ¡será cuando yo diga! Total, ya es hombre muerto.

–¿Dijo algo capitán?

–¡Nada, que te largues!

Fue un duro contrincante, pese a todo, reconozco que fue un gran líder, tal vez, debería cumplirle una última voluntad, pero tal vez no, él no lo haría, también era un animal con el enemigo, bueno él tiene hijos y yo no, no aún, pero eso no importa, lo importante será el reconocimiento, mi nombre en la historia, ¡eso! Lo importante es conseguir la paz y con esto se dará. Jonhson debe estar muy contento, la medicina preventiva funcionará.

–¡Maldito calor, malditos mosquitos, maldito todo! ¡Cabo, CABO, aquí, ahora! ¡Cabo!

–¡Sí, mi capitán!

–¡Terán… ahora!

–Sí, mi capitán!

«Haz que parezca», ¿a quién demonios le importa? Malditos políticos de jodida, uno aquí sufriendo, cuidándose de no morir de una cosa u otra y ellos indicando: “Haz que parezca”, ¡cabo! ¿Dónde carajos está Terán?

–Aquí, mi capitán, ¿qué dispone?

–Nada, no le lleven nada al preso, que no hable con nadie, no le indicarán nada; va y cumple con lo acordado, de lo demás yo me encargo. Escucha bien, las órdenes son éstas, deberás tirar… y luego… al final… ¿tienes dudas?

–No, mi capitán.

–Terán, será a las doce del mediodía, eso del alba… eso no lo merece, no merece nada ese pobre infeliz. ¿Cómo sigue, puede hablar?

–No lo sé, capitán, usted indicó, nada de hablar con él.

–¡Fuera de aquí! Descansar, debo descansar, los héroes también debemos descansar.

–¿Usted quién es?

–Terán, me apellido Terán.

–¿Así que serás tú?

–Entienda que sólo sigo órdenes.

–Vaya, no eres diferente.

–No entiendo.

–Seguro que no.

–¿Desea que le vende los ojos?

–¡Sáquenlo! Fotos, fotos, debo llevar muestras a mi gobierno que fue apresado vivo. ¡Listo, adentro de nuevo!

Me retiro, pasan de las doce, ya, ¡háganlo!

¿Por qué no escucho nada? Ya pasan de las 12:30, maldita sea, inútiles, ¡todos son unos inútiles! ¡Cabo! ¡Cabo! Maldita sea ¡Cabo!

–Sí, mi capitán.

Nada, no se escucha nada, ya pasó más de media hora que los dejé, ¿qué pasa? ¡Investigue, ya, ahora y largo de aquí!

–Sí, mi capitán.

Reportes, debo llenar los reportes y decir que… bueno, lo que ellos digan, así ha sido y así será. Reportes, reportes, siempre malditos reportes… fotos, también fotos, no olvidar complementar con fotos…

(Disparos… más disparos)

«Día 9 de octubre de 1967, siendo las 13 horas con 10 minutos… AMQUACK queda finiquitado».

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

C O M E N T A R I O S