El brazo armado y «limpia»

José María Hernández Navarrete

La lucha por las rutas del trasiego de droga y de las tierras de cultivo en la Sierra de Guerrero continúa entre los grupos señalados delincuenciales y de las agrupaciones de civiles armados denominados como policías comunitarias, y en medio se ubica el gobierno de Héctor Astudillo Flores, en una situación por demás cómoda.

En el transcurso de tres días de la semana pasada (domingo 28, lunes 29 y martes 30 de julio), en la comunidad Corral de Piedra, municipio de Leonardo Bravo (Chichihualco), se enfrentaron el grupo comandado por Santiago Mazari Hernández, (a) El Carrete, jefe del grupo delincuencial Los Rojos, que tenían el control sobre la ruta Chilpancingo-Cuernavaca, y la Policía Comunitaria de Tlacotepec (Heliodoro Castillo), integrante del Frente Unido de Policías Comunitarias del Estado de Guerrero (FUPCEG).

Por diversos medios (teléfono y redes), la población de esa comunidad informó de la balacera, pero la Policía Estatal y la Guardia Nacional se presentaron hasta el miércoles 31, después de que habían terminado los tiroteos. Llegaron mucho tiempo después y fue cuando se supo de la muerte de Juan Castillo Gómez (a) El Teniente, aliado del Carrete.

Si la ruta de Casa Verde a Filo de Caballos se encuentra bajo la vigilancia y el control del FUPCEG, desde que tomó esta última población con el despliegue de tres mil hombres armados frente a los ojos del Ejército y Policía Estatal, destacamentados a lo largo de esta ruta, no es creíble la declaración de las autoridades estatales en el sentido de que un numeroso grupo de fuera del estado se trasladó a Corral de Piedra, y que probablemente fueran de Morelos.

La versión más creíble fue la del FUPCEG, que dijo que durante unos tres meses observaron la movilización de hombres ajenos concentrándose en Corral de Piedra; durante ese tiempo identificaron la presencia del Carrete; es más, el gobierno estatal mencionó que los hechos de Corral de Piedra eran producto de una división interna de Los Rojos y que los hombres llegados de fuera iban tras del Carrete.

Sin embargo, con la muerte del Teniente y la posterior detención del Carrete por la Guardia Nacional y Policía Estatal se cumplía con la colaboración entre el FUPCEG y las autoridades estatales, en particular con el gobernador Astudillo Flores. Cuando policías comunitarios y gobierno se percataron del movimiento de individuos ajenos a la Sierra y la localización del Carrete se infiere, a partir de las diversas declaraciones de las partes, que hubo un «acuerdo» para «enfrentar» al jefe de Los Rojos.

Posiblemente habrá lectores que no coincidan con esta deducción, pero ya era martes 30 de julio y el vocero de la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz, Roberto Álvarez Heredia, dijo que «posiblemente» se habían dado algunas ráfagas cerca del pueblo pero no está confirmado por lo que tampoco había delito alguno y no había necesidad de que la Fiscalía General del Estado fuera y levantara alguna carpeta de investigación. Además, no conforme con lo ya dicho, agregó que oficialmente no se tenía «conocimiento de que algún grupo de militares y policías estatales esté retenido en Filo de Caballos», porque se le impidió el paso a Corral de Piedra durante los enfrentamientos armados entre los grupos. Si hubiera tenido orden de pasar, pasa. Pero…

Si hubiera incredulidad sobre la «colaboración» entre el gobierno de Astudillo Flores y la Policía Comunitaria de Tlacotepec, se transcriben partes del comunicado publicado en las redes el pasado sábado 3 de julio por la noche, porque es una joya que contradice la política del presente gobierno.

 

 

A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN.
A LOS TRES NIVELES DE GOBIERNO.
A LA OPINIÓN PÚBLICA.


Derivado de los recientes acontecimientos en comunidades del municipio, la policía comunitaria del General Heliodoro Castillo informa lo siguiente:

El día jueves 1º de agosto las fuerzas federales detienen al líder criminal Santiago Mazari Hernández, alias, el carrete ó «señor de los caballos», después de un operativo en el poblado de Villa Xóchitl, razón por lo cual la policía comunitaria retiro todas las guardias comunitarias para no entorpecer a dichas acciones. Ya con la detención del carrete culmina el operativo para su detención por parte de la policía comunitaria.

Por esta razón se les comunica a los pobladores de Corral de Piedra, Ojo de Agua, Polixtepec, El Naranjo, Villa Xóchitl, Tecomazúchitl, El Encanto, El Limón y todos las comunidades circunvecinas a esta zona, que las puertas de la cabecera municipal de Tlacotepec…

Hoy nuevamente como ha sido siempre todos los pobladores de las 240 comunidades de Heliodoro Castillo son bienvenidos a la cabecera municipal, y recuerden que la policía comunitaria fue creada para proteger al pueblo, por tal razón seguimos trabajando con esa misión que los pueblos nos demandan, para darle seguridad a cada uno de nuestros ciudadanos.

Por otra parte damos a conocer que el corredor Filo de Caballos-El Miraval sigue operando con toda normalidad, y resguardado, además por varios filtros de seguridad por parte de la policía comunitaria.

...

La Policía Comunitaria de Heliodoro Castillo en unión al Frente de Policías Comunitarias del Estado de Guerrero (FUPCEG) agradece a las autoridades de seguridad federales y estatales que apoyaron a concretar la detención del carrete, refrendamos además ser un aliado del gobierno en materia de seguridad, pues, pueblo somos y seguiremos trabajando para la seguridad de nuestras familias.

Agradecemos el valor y la entereza de todos nuestros guardias comunitarios que participaron en los operativos para la detención del carrete, pues, sólo Dios sabe el sacrificio que cada uno de ellos realiza mientras duermen en una piedra bajo, el sereno, padeciendo hambre y frío, mientras su única esperanza de vida es un rifle.

De igual manera la Policía Comunitaria de Heliodoro Castillo lamenta que gente que vive en este municipio se halla prestado a proporcionar alojamiento a criminales como fue el caso del susodicho carrete y sus rufianes que solo le trajeron problemas y desestabilidad al municipio, razón por la cual fijamos postura que no se permitirá bajo ninguna circunstancia que ningún delincuente venga a la sierra a protegerse y mucho menos a cometer actos ilícitos u operar con sus bandas delictivas desde la sierra de Guerrero. Y al igual que lo hicimos con Raibel Jacobo de Almonte, alias, «el tequilero» y hoy con Santiago Mazari Hernández, alias, «el carrete» serán combatidos enérgicamente por nuestras fuerzas comunitarias, a ellos y a las personas que les den cobijo.

Declaramos que hay 112 personas entre hombres, mujeres y niños que abandonaron el municipio específicamente de las comunidades de Villa Xóchitl y Tecomazúchitl por lo que decimos con seguridad que en su mayoría son gente ajenas a este municipio y son además sicarios del carrete así como esposas e hijos que desde Heliodoro Castillo operaban robos, secuestros, extorsiones que realizaban en el estado de Morelos y Guerrero.


ATTE.

La Policía Comunitaria de Heliodoro Castillo

«Porque podrán verme muerto, nunca rendido o humillado»

 

Con este comunicado se confirma la percepción de probables y posibles «acuerdos» de la PC de Tlacotepec con el gobierno estatal, que tuvo sus orígenes desde que la Policía de Tlacotepec, con el apoyo de tres mil hombres armados, tomó el control del corredor de Casa Verde-Filo de Caballos.

Con el paso del tiempo, las acciones de las policías del FUPCEG, con las que se puede estar de acuerdo o no, la persecución de «adversarios» y «enemigos», como se dio en Xaltianguis y luego en El Ocotito, con el asesinato del comandante y su familia, se libera el corredor de Acapulco-Xaltianguis-Tierra Colorada-El Ocotito-Chilpancingo, que ahora con la aprehensión del Carrete, queda libre hasta Cuernavaca. Es de imaginar la disolución de Los Rojos, con lo que se reduce el número de grupos en Guerrero. Porque si es útil la «limpia» hecha por otros, es porque los responsables cedieron sus obligaciones.


Educación y libertad de pensamiento

Humberto Santos Bautista

Toda restricción a la manifestación de las ideas es inadmisible y contraria a la soberanía del pueblo.
Ignacio Ramírez , El Nigromante.

En agosto de 2015, la ONU se planteó como uno de sus objetivos estratégicos para el 2030 –en un consenso que pudieron alcanzar los 193 países reunidos–, lograr una «educación de calidad», la cual sustentaban en un diagnóstico compartido por todos y la definían de la manera siguiente:

«4. Educación de calidad».

«El futuro del mundo depende del futuro de la educación», reza un tuit de la comunidad Global Citizen. Pero, hoy por hoy, no todo el mundo tiene acceso a ella. La Premio Nobel de la Paz Malala Yousafzai lo resume así: «En algunas partes del mundo, los estudiantes van a la escuela todos los días. Es su vida normal. Pero en otras, estamos hambrientos de educación... es como un regalo preciado, como un diamante...».

Era muy difícil cuestionar el fin de educación de calidad, así como también es complejo diseñar la ruta crítica para alcanzar la meta deseada en el plazo convenido por la ONU, sobre todo, en países como el nuestro donde la escuela pública está atrapada en una intrincada red de intereses, en la que convergen una estructura burocrática arcaica y sin proyecto educativo propio y que confunde la administración del servicio con la administración del saber, y una especie de «mafia sindical» que ha contribuido a degradar el papel del docente, al reducirla a «una simple chamba», y tanto el sindicalismo oficial como el disidente, han demostrado que el mejoramiento de la escuela pública, no es una prioridad en sus agendas políticas, pues si bien la disidencia de magisterio ha incorporado en su discurso, lo que le ha dado por presentar como «proyecto alternativo», por ejemplo, en Oaxaca, en Michoacán y Guerrero, la verdad es que no hay un sustento pedagógico y didáctico con relación a esos proyectos; y han tenido más efecto como parte del discurso ideológico de la disidencia magisterial.

El anuncio de la dirigencia magisterial de Michoacán –afiliada a la Sección 18 de la CNTE–, en el sentido de que se propone distribuir libros que hablarán de la revolución cubana en seis mil escuelas, afirmando que en total «serán cuarenta y ocho títulos –veintiocho de primaria y veinte de secundaria– elaborados por maestros de la Sección 18 de la CNTE, como parte del Programa Democrático de Educación y Cultura para Michoacán, de acuerdo con Reforma». Se dice que los contenidos incluirán «el desembarco del Granma, la Revolución Cubana, Fidel Castro, la Revolución Sandinista, la “conquista y saqueo” de América, a Karl Marx y el comunismo, los “grandes monopolios” de la televisión y una crítica social contra la mercadotecnia». Según el dirigente de la sección michoacana disidente, «el objetivo es generalizar que todas las escuelas lleven el programa alternativo», lo cual obligó a la SEP a fijar su posición sobre este asunto, advirtiendo que «ningún particular tiene facultad de ley para entregar material didáctico o educativo».

El problema de fondo no está en que los maestros presenten sus propuestas pedagógicas, sino en lo que hemos señalado en líneas precedentes, en el sentido de que no son en realidad proyectos educativos, sino que tienen un sesgo ideológico que no va a posibilitar el desarrollo de las inteligencias múltiples de los alumnos, de tal forma que si la SEP permite que se pueda hacer ese experimento en las escuelas públicas de Michoacán, el riesgo inminente será que en lugar de educar se pase a adoctrinar a los alumnos, y en lugar del pensamiento crítico, se enseñe un tipo de catecismo que puede ser más nocivo que los dogmas religiosos.

En la escuela se tiene que enseñar a pensar a los alumnos, porque desde que Descartes publicó su libro El Discurso del Método quedó claro que la ciencia consiste en dudar de todo. Y si se duda de todo, se duda hasta de Dios. Es decir, la sola pretensión de presentar a personajes como Fidel Castro o cualquier otro, como paradigmas de la revolución es cuestionable, porque en México hay personajes igualmente relevantes y que han tenido un papel fundamental para la construcción del país y que requieren ser reivindicados en la escuela por su papel en la revolución, en la cultura y en la ciencia, como por ejemplo, Ignacio Ramírez, quien fue un gran pensador y creador de instituciones, e Ignacio Manuel Altamirano, discípulo de El Nigromante, padre de la literatura nacional, creador del normalismo y el mejor ejemplo del papel que juega la educación en la transformación de las personas y la República, y con ello se fortalecería la idea de república expresada por Morelos en Los Sentimientos de la Nación, en el punto 12 del documento, que alude a la ley:

«12º. Que como la buena ley es superior a todo hombre, las que dicte nuestro Congreso deben ser tales, que obliguen a constancia y patriotismo, moderen la opulencia y la indigencia, y de tal suerte se aumente el jornal del pobre, que mejore sus costumbres, alejando la ignorancia, la rapiña y el hurto».

En esta parte del documento habla de la idea fundamental de «moderar la opulencia y la indigencia».

Por todo ese gran legado de ideas y de herencia libertaria, tenemos muchos vacíos que enseñar primero, empezando por romper con todo tipo de dogmatismo –así sea laico– y fanatismo, retomando el ejemplo de Ignacio Ramírez, quien antes que Nietzsche, expresó: «No hay Dios, los seres de la naturaleza se sostienen por sí mismos».

El culto al dogmatismo –sea de derecha o de izquierda– solo termina por reproducir intergeneracionalmente la pobreza de pensamiento.

Lo que este país necesita son ideas, y las ideas solo se crean y se recrean enseñando a pensar a los alumnos, no repitiendo dogmas ni consignas.

La esencia del pensamiento crítico, en el mejor espíritu de Paulo Freire, está en enseñar a pensar; es decir, en la búsqueda de la mejor de las categorías que definió en su pensamiento: «el inédito viable».

Solo entonces la escuela mexicana tendrá un horizonte diferente.


Suprimir a las Fuerzas Armadas [2]

José Antonio Rivera Rosales

Como prometimos, volvemos al tema de una eventual desaparición de las Fuerzas Armadas planteada por el presidente Andrés Manuel López Obrador.

«Si por mí fuera, yo desaparecería al Ejército y lo convertiría en Guardia Nacional, declararía que México es un país pacifista que no necesita Ejército y que la defensa de la nación, en el caso de que fuese necesario, la haríamos todos. Que el Ejército y la Marina se convertirían en Guardia Nacional para garantizar la seguridad», fueron palabras textuales usadas por el mandatario durante una entrevista periodística.

De la cita textual entresacamos la frase siguiente: «La defensa de la nación, en el caso que fuese necesario, la haríamos todos».

Aquí se impone una pregunta fundamental: ¿Cómo haríamos la defensa de la Nación ante un eventual invasor armado? ¿Cómo? ¿Con palos y piedras?

Esta postura presidencial, que entraña una intención oscura que esperamos nunca salga a la luz, raya en el absurdo y la estupidez.

Hay una serie de consideraciones por las cuales un Estado nacional, como es el caso de México, necesita contar con Fuerzas Armadas profesionales, fuertes y especializadas para hacer frente a los retos que están por hacer crisis tanto dentro como fuera del territorio mexicano.

En lugar de suprimir a las Fuerzas Armadas habría que fortalecerlas –y, de paso, modernizarlas–, pero con una revisión eficaz del marco legal que permita una armónica cohabitación entre civiles y militares, siempre en el objetivo superior de preservar la seguridad de la Nación.

Perdón, pero los escenarios de crisis que se presentarán en unos pocos años solo hacen parecer como irresponsable y suicida al presidente de México.

Aquí una muestra de los factores que debieran tomarse en cuenta para fortalecer a nuestras Fuerzas Armadas, en lugar de desaparecerlas:

Agua. El líquido que es origen y sustento de la vida misma ha comenzado a escasear en muchos países. Como consecuencia de la tala desmesurada, la Amazonia –la selva más grande del mundo– ha perdido más de 40% de su extensión en los últimos cincuenta años. La erosión y la desertificación han ganado terreno de manera incontenible. Aquí mismo en el estado de Guerrero, desde hace diez años por lo menos, han comenzado a surgir conflictos por el agua entre algunas comunidades, conflictos que han derivado en violencia. Es obvio que los choques por el agua seguirán creciendo en todo el mundo. Algunos analistas consideran que la próxima gran guerra seguramente será por el agua.

Recursos naturales. Asociado con lo anterior, los conflictos armados en gran escala se seguirán presentando –materializados en la forma de agresiones militares de un país a otro– en diferentes regiones del mundo. México no es la excepción. ¿Y quién creen ustedes, amigos lectores, que sería nuestro potencial enemigo? Pues la nación más depredadora del planeta: Estados Unidos de América. De ser nuestro principal socio comercial, en cualquier momento las élites de ese país podrían volver sus ojos a México para apoderarse de sus recursos naturales –territorio, litorales, bosques y minerales–. Solo es cuestión de tiempo para que ocurra.

Cambio climático. De nuevo, en correlación con los dos factores anteriores, en un plazo máximo de veinte a treinta años el calentamiento global causará migraciones masivas de países pobres que inundarán las fronteras de sus vecinos en América como en Europa y Asia. En el caso de México, este país se constituye de manera natural como una ruta de paso para avanzar hacia los Estados Unidos y Canadá. Esas migraciones plantearán graves problemas de logística, hambre, servicios sanitarios y, al final, desestabilización, como empieza a verse claramente en el sur de México, donde la Guardia Nacional le hace el trabajo sucio al imbécil presidente de Estados Unidos.

Crimen transnacional. El crimen organizado transnacional se yergue ya como una verdadera amenaza para los Estados nacionales, especialmente para México, donde diez años de conflicto armado irregular han causado una sangría estimada ya en trescientas mil muertes de connacionales. Los principales aliados del crimen transnacional son, precisamente, las élites que lucran con la venta de armas, el narcotráfico, la trata de personas y otra decena de tipologías del delito a través del sistema financiero internacional. Este tipo de estructuras semiclandestinas han comenzado a forjar alianzas con los grupos criminales domésticos, que pronto podrán tener mayor capacidad de fuego y ejercer una suerte de narcoterrorismo. ¿Creen ustedes que es ficción? A la vuelta de unos pocos años lo veremos convertirse en realidad, por desgracia.

Terrorismo. El terrorismo internacional, que adopta formas ideológicas muy variadas de presentación y justificación, tiene en la Unión Americana a uno de sus principales enemigos. Pero en la visión distante que las formaciones terroristas tienen del continente americano, ya comienzan a visualizar a México como un potencial enemigo, dada la percepción mesiánica que tienen (el amigo de mi enemigo es mi enemigo también). Los servicios de inteligencia extranjeros y mexicanos han comenzado a detectar, cada vez más, a células terroristas en México en aparente tránsito hacia el país del norte. Pero tampoco es remoto que utilicen blancos nacionales como caja de resonancia. Solo es cuestión de evolución.

Desastres naturales. Los desastres naturales nadie puede impedirlos, ni siquiera prevenirlos. Lo que puede hacerse es construir una infraestructura de mitigación frente a un gran sismo que se espera desde hace años en La Brecha de Guerrero, que es una franja de silencio situada a todo lo largo de la Costa Grande de este estado suriano, donde en los últimos cien años no se ha liberado una gran energía sísmica. Algo parecido podría ocurrir en la Costa Chica, según las últimas investigaciones de científicos de la UNAM, en colaboración con especialistas japoneses. Nadie puede predecir cuándo ocurrirá, pero es un hecho que ocurrirá. El mayor impacto de un evento de esta naturaleza, como ocurrió en 1985, se resentirá en la Ciudad de México.

Podrían enumerarse aquí otros factores geoestratégicos que en el futuro cercano seguramente se convertirán en focos de conflictos armados o de eventuales desastres, naturales o no, pero con lo aquí expresado debiera ser suficiente para preocupar a los mexicanos, a todos.

Lo que debiera hacerse es fortalecer algunos sectores de las Fuerzas Armadas, como el caso de la Sección DN-III, a cuyo personal habría que especializar para tareas de salvamento con el equipo y el entrenamiento adecuado. Es decir, construir una infraestructura que permita ofrecer una respuesta apropiada frente a desastres naturales de diversa índole, lo que implica ineludiblemente fortalecer a la institución militar. Del mismo modo especializar al personal militar como fuerza de contención para otro tipo de desórdenes que podrían salirse de control motivados por fenómenos de pobreza y hambre.

En la era de la tecnología digital, el país avanza hacia un futuro incierto en el que se necesitará de Fuerzas Armadas patrióticas, profesionales y especializadas, responsables ante el futuro de la Nación.

Remington 12

DE la década de 1920

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