Los pobres

José Francisco García González

«Los pobres están pobres porque no trabajan, porque son flojos, indolentes»… «Desde que el mundo es mundo hay ricos y pobres»… Hay quienes gozan de suerte y son afortunados y otros no»… «Saber de ante mano que el que nace pobre, va a morir pobre, es la ley de la vida», son algunas expresiones del pensamiento conservador, de aquellos que nacen en condiciones económicas que les permiten pasar toda su vida sin carencias ni limitaciones.

En una entrega anterior, referente a la desigualdad global, mencioné que mientras 2208 multimillonarios lo tienen todo, según la revista Forbes, miles de millones de la población mundial engrosan las filas de la miseria, sobre todo en los países subyugados, históricamente colonizados y de economías atrasadas. Esos magnates que superan los mil millones de dólares se concentran en solo once países: en China son 819; en Estados Unidos, 585; en India, 131; en Alemania, 114; en Rusia, 96; en Hong Kong, 67; en Reino Unido, 54; en Brasil 43; en Italia, 42; en Canadá, 39, y en México, 16.

En el caso concreto de México, la saturación de datos e información falsa que circula, ya no solamente provienen de los medios de información tradicionales: prensa, radio y televisión; y en el caso de las redes socielas donde se da más completo el proceso comunicativo, se leen y escuchan voces tanto a favor como en contra del gobierno obradoristas. Todos los días resuena el estriptoso concierto de opiniones de la población más o menos informada, de nivel de bachillerato hacia arriba. Entre todo ese coro de voces, los que mantienen una posición imparcial, por lo general siempre se han mantenido en esa situación de comodidad, quizá porque no les interesa enfrentarse a los reaccionarios conservadores de manera frontal. En los últimos años, la vida pública se ha empezado a ver desde otra perspectiva. De alguna manera, ya no se ve al poder político de abajo hacia arriba; ahora se está tratando de poner a ras de los mortales a los personajes de la vida política. De algo está sirviendo el diálogo circular de las conferencias mañaneras, aunque a muchos les purgue que a los intocables, ahora sí se les nombre por lo que verdaderamente son, cuando antes se escudaban en la pulcritud de su personalidad y en las comuniones de iglesia, como almas limpias de pecado, pero que a la hora de repartirse los bienes de la Nación destilaban enseñaban el cobre; hasta cierto punto es compresible, ya que actúan bajo los patrones de su propia naturaleza. López Obrador hace lo pertinente de dejar el poder político a ras de tierra; desde su misma forma de actuar y al poner en la balanza todo eso de las consultas ciudadanas, incluyendo la permanencia o no de su encargo constitucional, así como lo hizo quitándose el fuero constitucional.

La clase económica que se ha desarrollado en la opulencia, se encuentran visiblemente molesta. Todo lo que se haga y deje de hacer por parte del Presidente, siempre será criticado, así se trate de cosas positivas. La derecha, por su propia naturaleza, siempre tendrá rasgos clasistas y racistas. Jamás aceptarán a los desposeidos, porque los consideran clases bajas o inferiores e, incluso, como una amenaza en el futuro. Por ello, las elites económicas tuvieron cuidado de formar su legión de intelectuales, comunicadores, académicos y las generaciones formadas con una ideología basada en el individualismo, en la superación para escalar o aspirar a mejores condiciones de vida; obviamente, desde una perceptiva ventajosa, al grado de pisotear a los más débiles.

Son conocidos los vivales que en Guerrero, una las entidades con mayor atraso económico, han aprovechado los espacios públicos para convertirse en millonarios, a pesar de que históricamente los habitantes de estas tierras del sur, siempre han estado en la primera línea de lucha para lograr mejores condiciones de vida, sin que aquín se tengan resultados palpables. Otro de los fenómenos malignos que no hemos podido sacudirnos, son los cacicazgos arraigados para mantener en el olvido a comunidades marginadas. Antes eran los paramilitares, guardias blancas y pistoleros a sueldo los que estaban activos para mantener a la población pobre en el terror; ahora son las bandas del crimen tolerado por los tres niveles de gobierno las que se mueven de manera impune, amenazan y corren a los habitantes de pueblos enteros. Aparentemente no hay relación de este fenómeno que ya lleva años registrándose en Guerrero y que puede ser un problema aislado; sin embargo, lo común es que quienes que sufren este tipo de desplazamientos son la gente pobre, de zonas en donde resulta probable que haya recursos naturales explotables; entre ellos, la madera, la minería y hasta el agua. Antes había desplazamientos poblacionales ante las necesidades de la pobreza lacerante. La gente se iba a las ciudades y a Estados Unidos en busca de mejores condiciones económicas para la familia, pero no por amenazas de muerte.

En el neoliberalismo rapaz no hay espacio para que los pobres puedan sobresalir; es así como se ha ido acrecentando la paranoia de ese grupo reducido opositor a las políticas impulsadas por López Obrador. Con todo y que este gobierno está tratando de que los recursos públicos le lleguen a la población más necesitada, todavía está lejos la consolidación del proyecto sexenal del Presidente, que tendrá que pasar la prueba de fuego en la consulta de la revocación del mandato presidencial, en donde la derecha y sus seguidores le van a poner todo el empeño para vencerlo en ese ejercicio. Y es que les duele, les pone furiosos todo aquello que hable de ayuda a los pobres. No les gusta. Para ellos es dinero tirado a la basura, cuando para otros es una forma de hacer justicia social, y se debió haber hecho desde hace décadas, cuando hubo crecimiento económico real o recientemente en los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón con el excedente petrolero, cuando el precio del barril de crudo superó los cien dólares. No obstante, no se registró ningún avance en programas sociales, mucho menos inversión en rubros con rezagos históricos, como la educación, la salud, la infraestructura carretera. La cosa fue peor. Ni siquiera se supo en dónde quedaron esos recursos millonarios. Lo más probable es que fueron a parar a las cuentas de esa clase política y empresarial corrupta.

Si por el bien de todos primero los pobres, fuera el sentido central de este gobierno, entonces faltan muchos años para dar un salto positivo hacia el mejoramiento de vida de millones de mexicanos. Se trata de un arduo camino, partiendo de que el Presidente y parte de su equipo han puesto más énfasis en las variables microeconómicas; obvio, sin desatender a la macroeconomía como parte integral para lograr crecimiento económico, siempre y cuando el objetivo sea lograr un crecimiento integral, en donde se consideren a todos los sectores de la población y acabar con la injusticia social que por décadas ha sido parte del comportamiento de una clase oligárquica que se sentía dueña absoluta del país. Eso explica por qué hicieron y deshicieron con la Constitución política y los recursos de la Nación.

El desprecio por la gente pobre se da incluso entre semejantes. Un pobre se envalentona sobre otro, pues los integrantes de las bandas que ejecutan a otros, es claro que no son descendientes de familias de abolengo. La cacofonía en ese debate que se aprecia a escala nacional, entre las clases de la media hacia abajo, en realidad no influyen ni hacen ruido más allá de pequeños círculos. Pero ese ejercicio puede ser benéfico para entender lo que está sucediendo en el país. La aspiración de algunos es que la gente esté enterada de la realidad desde una perspectiva formativa; es decir, es urgente que las nuevas generaciones no solamente se especialicen en el manejo de las nuevas tecnologías, de las cuales, ni siquiera somos generadores, a pesar de haber vivido más de treinta años en el neoliberalismo en pleno, acatando las reglas más descarnadas de ese brazo del capitalismo más deshumano y devorador de cuanto recurso natural y humano se atravesara y fuera útil para generarle riqueza a los varones de la economía.

Hay que aclarar que las medidas políticas y económicas adoptadas en los países de economías emergentes, han sido aplicadas de forma distinta y avanzaron causando estragos a las naciones y sus recursos acumulados durante una vida y los que la propia naturaleza genera y debiera ser soporte para el desarrollo de su propio país y sus habitantes. En México es de muchos conocido cómo se hicieron las cosas. El saqueo impresionante y criminal es la característica principal para identificar al periodo nefasto por el que pasó nuestro país, y que aún no se supera.

Si bien es cierto que desde la palestra de Palacio Nacional, casi a diario se dicta la agenda nacional con un sentido social, y el Presidente se ha aplicado a tratar de dejar las bases sólidas para que para esa calaña de personajes que se sirvieron con la cuchara grande de todo lo que fuera público y nadie reclamara, no hay que olvidar que las fuerzas represoras estaban al servicio de esa mafia en el poder, para acallar a todo tipo de protesta y oposición al sistema de por sí corrupto, desde que un solo partido era el que gobernaba en el país. No había oportunidad para que alguien alejado de la estructura priísta pudiera acceder al poder en cualquier nivel. Y a toda esta estructura le apostaban, cuando desde las cúpulas partidistas se asignaban candidaturas, incluso sin habitar regularmente en las entidades y para el colmo sin ser originarios del lugar que iba a representar; se hacía de igual manera con las posiciones a diputados y senadores. Sobre la mayor posición política, la cual se conocía de forma chusca como el dedazo, solamente se decía «éste es el bueno», y ya, toda la estructura priísta se ponía en marcha para aplastar a todos los que se atravesaran en el camino. De manera violatoria se utilizaban a las instituciones como si fuese parte del partido institucional. Todo el aparato del Estado se volcaba a ganar todo lo que estuviera en competencia, utilizando los recursos públicos y toda la infraestructura disponible.

Si no queremos ver a esas artimañas tramposas como una herencia que no debiera repetirse, entonces estamos del otro lado y querríamos con cierta añoranza regresar a esos tiempos que a muchos nos movía a ser férreos opositores al sistema. En los años setenta y ochenta se escuchaban en los mítines de estudiantes universitarios, consignas que retumbaban en los muros de palacio de gobierno demandando libertad a los presos políticos, justicia por los desaparecidos políticos y la aparición con vida. Pero, sobre todo, en el ambiente político no se tenía confianza en los que gobernaban en Guerrero por haber llegado con el estigma del fraude electoral, la demanda reiterativa era: «No a la farsa electoral». Las propias condiciones en las que se ha desarrollado económicamente el estado de Guerrero y la mayoría de los habitantes, es caldo de cultivo para utilizar de manera vil a la población en pobreza para comprarles el voto, incluso, en cantidades miserables de dinero o por una despensa, láminas de cartón, cemento, etc. Éste es un indicativo de fácil comprensión para explicarnos por qué los caciques siguen teniendo mucha influencia en los pueblos, y ellos son los que de alguna manera deciden quién o quiénes pueden llegar a mandar en los puestos políticos, finalmente en tierra de ciegos, el tuerto es el rey.

En esta pirámide de los estratos sociales, los pobres siempre serán utilizados como carne de cañón, así sea en lo económico definido por el concepto marxista en su obra El Capital, de ejército industrial de reserva que se refiere a la existencia estructural, en las sociedades cuyo modo de producción es el capitalista o los miles de pobres de los reinos de la vieja Europa, reproducida en este continente cuando llegan a invadir estas tierras esas culturas acostumbradas a ver la miseria cómo algo natural, desde el punto de vista religioso. Si el gobierno de López Obrador da visos de esperanza a los pobres de México, pues es aceptable retomarlo desde esa visión de justicia social; pero además muchos de los que luchamos por ver cambios en la forma de gobernar y administrar los recursos públicos, moralmente nos corresponde defender esos cambios positivos para los siempre olvidados y marginados de la repartición del ingreso público. Lo que para los delincuentes de cuello blanco es regalar dinero, para una gran mayoría es un apoyo que les oxigena los últimos años de su vida. Es justo y necesario seguir refrendando el espíritu de lucha, sin claudicar ante la menor señal de la mentira y la mala fe de la derecha hipócrita, perversa, egoísta, vil y mezquina. Tenemos por obligación seguir leyendo la historia, para no olvidar nunca por lo que siempre han padecido esa población que aún no sale de la jodidez; pero que lucha día a día por superar ese estado de cosas y mientras sea de manera limpia y honesta, estará vigente todo nuestro reconocimiento y solidaridad. La pobreza no debe ser eterna, ni por resignación se debe aceptar de manera fatal, cual si fuese un castigo divino.

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Por una agenda propia de los pueblos indígenas y afromexicanos

Humberto Santos Bautista

La grandeza del indígena es que carga sobre sus espaldas, quinientos años de resistencia, lo cual lo hace consecuente y comprometido en cada una de las tareas que emprende.
Subcomandante insurgente Marcos

Guerrero tiene una gran riqueza en recursos naturales y una gran diversidad étnica, lingüística y cultural, que puede ser la base para que los pueblos que habitan estos territorios del sur tengan posibilidades reales de acceder a una vida mejor para todos, y trascender las condiciones de desigualdad y los enormes rezagos que todavía lastiman y ofenden la dignidad de estos pueblos.

Para poder impulsar un proyecto de esta magnitud, se necesita movilizar las conciencias de todos los hombres y las mujeres que integran a los pueblos del sur, tocando sus fibras más sensibles que se expresan en sus raíces culturales, porque solo de esta forma se podrán transformar las condiciones de pobreza en las que vive la mayoría de la población, y gradualmente dejar atrás esta situación de desigualdad que compromete el futuro de los niños y jóvenes.

Las posibilidades de acceder a una vida digna para todos solo será posible si de manera colectiva se empieza a repensar y a gestionar un proyecto propio por un desarrollo con equidad y pertinencia para los pueblos indígenas y afromexicanos.

Para lograr estas metas, se necesita organizar un proyecto de desarrollo regional incluyente que convoque a todas y a todos, y cuyo eje de vinculación sea la cultura y la educación, alrededor del cual tienen que organizarse ese esfuerzo generoso que ha costado el sufrimiento de generaciones que se han manifestado de diferentes formas por el derecho a una vida digna para los pueblos indígenas y afromexicanos.

En ese contexto, debiera valorarse la posibilidad de promover algunos proyectos estratégicos, como, por ejemplo, la creación de un centro de investigación para la gestión del agua, cuya sede estaría en los pueblos del Alto Balsas, por razones culturales e históricas, así como por ser una zona estratégica por su ubicación geográfica; además de un proyecto de desarrollo regional y recuperación ambiental de la cuenca del Balsas, a partir de proponer la gestión ambiental comunitaria, en torno a la recuperación del territorio y el saneamiento de los ríos de la cuenca del Balsas, considerando que el agua es ya un recurso estratégico que habrá de estar en la base del desarrollo del país y de la región en el presente siglo. También sería conveniente una red de gestión para el desarrollo cultural y comunitario, en torno a tres ejes: alimentación, salud y educación, para el mejoramiento de las condiciones de vida de la población, a partir de promover el cuidado de sus recursos estratégicos, tanto en lo que se refiere al medioambiente, como el denominado por la UNESCO patrimonio no material de los pueblos.

En esta tesitura y con el fin de darle contenido a estas estrategias como políticas públicas del gobierno federal, en concordancia con el gobierno del estado y los ayuntamientos, además de los liderazgos naturales y comunitarios, organizaciones civiles y ciudadanas, la organización y la participación de los pueblos, tendrían que constituirse en la base y sostén de estos proyectos. Lo novedoso sería que su vinculación estaría organizada alrededor de sus problemas emergentes y en la generación de conocimientos propios para resolverlos.

Todos esos proyectos pueden impulsar un desarrollo sostenible, incluidos en una agenda para hacer llegar la llamada Cuarta Transformación de la República a Guerrero, la cual solo podrá consolidarse haciendo justicia a los pueblos originarios.

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Héctor Astudillo. Argumento falaz.

Del 12 al 18 de julio de 2021 al

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