Morir en El Charco

Ulises Domínguez

La madrugada del 7 de junio de 1998, once indígenas mixtecos fueron abatidos a tiros por elementos del ejército mexicano, mientras pernoctaban en El Charco, municipio de Ayutla. Al cumplirse un aniversario más de esa matanza, reproducimos la crónica que se publicó en este semanario acerca de ese aco

El Charco, Mpio. de Ayutla, Gro.- El pueblo está desolado, no se ni un alma. Apenas han pasado treinta y seis horas desde que las armas rompieron el silencio de la noche en esta comunidad que a dos años del siglo XXI aún no sabe lo que es tener energía eléctrica.

El calor de las cuatro de la tarde es despiadado aquí en lo alto de la montaña ayutleca. Los recién llegados se ven entre agitados y expectantes. El presidente municipal Odilón Romero Gutiérrez encabeza la fila que se dirige hacia la escuela, justo a donde el día anterior, cuando el olor de la pólvora aún flotaba en el ambiente y el eco de los disparos todavía rebotaba entre los cerros de la montaña guerrerense, cuando los cuerpos de los once «eperristas» aún estaban frescos, el Ejército le dijo: «Usted no puede pasar, señor presidente», y solo dejaron pasar al procurador estatal, Servando Alanís. El viaje en helicóptero del alcalde perredista había sido en vano.

Y si el día anterior había volado, ahora el camino por tierra sí que había sido difícil. El alcalde viajó más de una hora aferrado a las redilas de la tres toneladas y media, que a pesar de estar nuevecita rechinaba como si fuera modelo 60, por lo intrincado del camino, un camino polvoriento con pendientes de hasta cuarenta y cinco grados, que hacían temer que la camioneta se iría de reversa y que obligó al chofer a emplearse a fondo para poder agarrar esas curvas tan cerradas, en ese constante subir y subir a vuelta de rueda.

Tal vez por el polvo que nos cubría a todos los que íbamos afianzados a las redilas para no salir disparados como jinetes de jaripeo, los soldados del convoy de cinco Hummer que venían de regreso, y que casi nos sacan del camino, nos vieron como bichos raros, con el odio reflejado en su mirada y el dedo pegado al gatillo.

Apenas hacía poco más de una hora, el alcalde había estado en la cabecera municipal en un acto en el que quizá por los once «muertitos», el gobernador interino Ángel Aguirre Rivero había anunciado que se destinarían cincuenta millones de pesos para esta zona; es decir, sorpresivamente triplicaba el presupuesto para el municipio que de por sí ya era el más alto de toda la Costa Chica.

Pero en cuanto se fue el gobernador, Odilón Romero se trepó a la Chevrolet nuevecita y ahora estaba observando «la escena del crimen»; se ve desencajado, quizá consternado. En el piso aún sobresalen los manchones color púrpura y miles de astillas de vidrio; las paredes exhiben el castigo que les propinaron cientos de proyectiles de G3.

El pueblo está desolado, los únicos dos indígenas que con recelo se acercan a los visitantes no hablan español o no quieren conversar con los forasteros.

Quien sí conversó con los periodistas fue el presidente municipal, aunque no dio la respuesta esperada. Habilidoso como es el perredista, se escabulló. «Quiero comentarles que esto es tan complejo, que vamos a tener que esperar unas horas más, unos días más, para conocer verídicamente varios hechos. Y nos vamos a apegar a las investigaciones que se realicen en los próximos días», atajó.

–¿Hay antecedentes de la presencia de grupos armados, en esta región –volvió a la carga el reportero.

–Bueno… como en todo, yo jamás lo he constatado; y a través de la prensa me he enterado que han aparecido, no tan solo en el municipio de Ayutla, sino en Tecoanapa y en otros estados de la República, como Oaxaca, Estado de México, Hidalgo.

La tercera fue la vencida:

–Yo conozco la zona mixteca, como conozco la zona tlapaneca; los indígenas de la etnia mixteca, todos son hombres muy trabajadores, muy nobles; se han dedicado siempre al cultivo del maíz, del frijol, y a mí, como presidente municipal, me resulta sumamente extraño este acto de violencia que sucedió hace unas horas.

El que no se anduvo por las ramas fue el diputado local René Lobato, que arribó a este lugar unos minutos después que el alcalde, en compañía del coordinador de su fracción en la cámara, Saúl López Sollano. Con evidente indignación, soltó:

–Si hubiera sido enfrentamiento, debería de haber bajas del Ejército; no se reporta ninguna.

El perredista fue contundente:

–Lo que yo observo aquí, es que fue una barbarie, se ensañaron con esta pobre gente. Esto no es fuego cruzado, está tiroteada toda la escuela, nadie podía haber salido limpio de ésta.

Los cerca de veinticinco visitantes recorrimos libremente el local de la escuela. Los militares ya no estaban en el pueblo, se encontraban agazapados a las orillas del camino. Huaraches ensangrentados –algunos de niño–, mechones de cabello y una línea de más en la cancha de basquetbol, pintada a lo largo de sus veintiocho metros con sangre indígena.

De pronto, el cielo se nubló. Gruesas gotas de lluvia empezaron a caer. La visita se había acabado, había que salir antes de que la lluvia nos obligara a quedarnos allí en El Charco, tal como dicen, obligó a quedarse a los que cayeron bajo las balas oficiales. Atrás, camuflajeado entre el monte, quedó el Ejército con el odio reflejado en su mirada y el dedo pegado al gatillo.




Portada de la edición 249, de junio de 1998, de este semanario.
[Imagen: Archivo Trinchera]

Fracaso de la alianza PRI-PRD ganó Félix

Zacarías Cervantes

Al fin se despejaron dudas, la espera terminó y la tensión disminuyó. Nunca, como en la elección del domingo 6 de junio, los resultados se esperaron con tanto desasosiego, ni el país había estado tan pendiente de Guerrero, por lo que implicó la impugnada y malograda candidatura de Félix Salgado Macedonio y, a la postre la, postulación de su hija Evelyn Salgado Pineda.

Pero también, en el fondo, porque Guerrero fue el epicentro de la lucha entre los dos grupos que se disputan el país: los conservadores o neoliberales, como los llama el presidente Andrés Manuel López Obrador, y los que apoyan el proyecto de éste, el de la Cuarta Transfomación (4T).

La atención se centró en la entidad, asimismo, porque por primera vez había la posibilidad de que ganara una mujer, como al final ocurrió. Evelyn Salgado ganó la elección, posiblemente no el gobierno, ni el usufructo del poder.

A las ocho de la noche del lunes 7, el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) cerró con cifras cuya tendencia dan el triunfo a Salgado Pineda con el 46.345% de la votación sobre el candidato común del PRI-PRD, Mario Moreno Arcos, con el 37.46 por ciento.

El candidato del PT-PVEM Pedro Segura Balladares cerró con 30 mil 833 votos que representan el 5.64 por ciento del total; la candidata de MC Ruth Zavaleta Salgado llevaba 12 mil 429 votos que son el 2.27 por ciento; la candidata del PAN Irma Lilia Garzón 7 mil 85 votos que son el 1.29 por ciento.

La candidata del PES Dolores Huerta Baldovinos tuvo 7 mil 450 votos que son el 1.36, y Manuel Negrete Arias de Fuerza por México 6 mil 848 votos que representan el 1.25 por ciento.

Ambrosio Soto Juárez, de Redes Sociales Progresistas tenía contabilizados 5 mil 422 votos que son el 0.99 por ciento del total.

Los anteriores resultados son una muestra de mil 927 actas que representan el 38.44 por ciento del total de las 5 mil 13, de las que se contabilizaron 546 mil 206 votos.

De acuerdo a estos datos del PREP, en la elección de los veintiocho diputados locales por la vía del voto, Morena ganaba en los distritos 01 y 02 de Chilpancingo; el 03, 04, 05, 06, 08 y 09 de Acapulco. En el distrito 07 del puerto, la tendencia favorecía al candidato de la alianza PRI-PRD, Ricardo Astudillo Calvo, hijo del gobernador Héctor Astudillo Flores.

Igualmente, Morena se perfilaba ganador en el distrito 10 de Tecpan, y el 11 y 12 con cabecera en Zihuatanejo; asimismo, el 15 de San Luis Acatlán, 23 de Huitzuco, 24 de Tixtla, 27 y 28 de Tlapa.

Por su parte, la alianza PRI-PRD aventajaba en once distritos: el 07 de Acapulco, 13 de San Marcos, 14 de Ayutla, y 16 de Ometepec, 17 de Coyuca de Catalán, el 18 de Pungarabato, 19 de Eduardo Neri, 20 de Teloloapan, 21 de Taxco, 25 de Chilapa, y 26 de Atlixtac.

El único distrito del que no se conocían resultados en el PREP es el del distrito 22 con cabecera en Iguala, por problemas de conectividad, según las autoridades electorales.

Lo mismo argumentaron con respecto a la elección de ayuntamientos, que es la que presentaba los resultados más bajos en la página del PREP, pues solo se tenían contabilizadas el 35.85% del total de las 4917 actas.

De los ochenta municipios (en Ayutla la elección fue por el sistema de usos y costumbres), solo en cincuenta y cuatro se difundieron resultados mínimos, de los cuales, Morena iba ganando en quince, el PRD en ocho y el PRI en siete, mientras que la alianza PRI-PRD tenían ventaja en otros nueve municipios; el PVEM en cinco, el PT en cuatro y PVEM-PT iban ganando en un municipio.

Movimiento Ciudadano en tres municipios, mientras que el PES y Fuerza por México en uno, este último en Taxco.

De los municipios más grandes, en Acapulco se tenía el cómputo del 57.19% de las actas, con la ventaja de la morenista Abelina López Rodríguez, con 76 396 votos que representan el 47.70% del total, mientras que el candidato del PRI-PRD Ricardo Taja Ramírez iba 11 puntos abajo con 59 200 votos que son el 36.96 por ciento del total.

En Chilpancingo, la morenista Norma Otilia Hernández Martínez contabilizaba 4008 votos, 49.98% del total registrado, contra 29398 del candidato del PRI-PRD Alejandro Arcos, equivalente al 36.65%.

En Zihuatanejo, el candidato del PRI-PRD, Jorge Sánchez Allec, quien buscó la reelección, sumaba 6240 votos, que representan el 50.59% de la votación registrada por el PREP, sobre la morenista María del Carmen Cabrera Lagunas, que tenía 4659 votos, que son 37.77% del total.

En Iguala, iba adelante el candidato del PRI-PRD, David Gama Pérez, con el 39.84% de la votación, sobre el actual alcalde Antonio Jaimes Herrera, que tenía 30.32% de la votación.

Apenas conocidos los resultados preliminares, la medianoche del mismo domingo, la candidata del Morena a la gubernatura, Evelyn Salgado Pineda, celebró su triunfo en la plaza Primer Congreso de Anáhuac de Chilpancingo, donde minutos antes también lo había hecho el del PRI-PRD, Mario Moreno Arcos.

«A partir de hoy se escribe una nueva historia, una historia llena de esperanza, llena de fe, en la que estamos todas y todos», dijo, acompañada por su padre Félix Salgado Macedonio, a quien cita con insistencia como su referente ideológico y su ejemplo a seguir.

Antes, a las siete veinte de la noche la candidata ya se había declarado ganadora de la elección en una conferencia de prensa en sus instalaciones de campaña, como también lo había hecho en la suya el del PRI-PRD, Moreno Arcos.

A esa hora, Evelyn, llamó a la unidad y a la reconciliación porque, dijo: «Guerrero nos necesita a todos, y éste no es un proyecto de una sola persona, sino de todos los guerrerenses».

Minutos antes, había sido recibida por sus simpatizantes al gritos de: «Gobernadora, gobernadora» y «Ya ganamos, ya ganamos».

Y más tarde, en la plaza Primer Congreso de Anáhuac, Salgado Pineda agradeció a todos su confianza. Dijo: «A todos ustedes les decimos: “No les vamos a fallar, no tenemos derecho a fallar”», mientras que a quienes votaron por otras opciones políticas, les dijo que va a gobernar para todos, sin distingos de camisetas políticas.

Se comprometió a respetar la libertad de expresión y de religión. «Lo dijimos: éste será un gobierno incluyente y de puertas abiertas para todas y todos, que no quede duda, nadie se quedará fuera de este cambio verdadero», ofreció.

Dijo que es hora de sacar adelante al estado, «y en eso le vamos a entrar todas y todos».

Subrayó que ya se terminó el proceso de campaña, y agregó: «Pero iniciamos uno nuevo, y el llamado a todos y a todas es a la reconciliación, a la unidad».

Se comprometió a gestionar para que los apoyos lleguen desde el primer minuto de su gobierno y que los programas se echen a andar. «No vamos a tener excusa para fallar, y vamos a entregar resultados al pueblo de Guerrero desde el principio», prometió.

Ofreció cero tolerancias a la corrupción. «Ese es un compromiso que tenemos con todo el pueblo de Guerrero. No habrá acuerdos en lo oscurito. Cero privilegios. Cero derroches».

La aún candidata, anunció que va a terminar con los cacicazgos en Guerrero, los excesos, el influyentismo y los privilegios.

«Lo digo fuerte y claro, como lo dijimos durante la campaña, y así será. Aquí no habrá gobernadora de burbuja, viviendo en Casa Guerrero, ni con escoltas ni camionetas blindadas. Aquí habrá austeridad valiente y un gobierno cercano a la gente y de puertas abiertas», sostuvo.

Al día siguiente festejó con un mitin en Acapulco, donde volvió a prometer: «No les voy a fallar, no tengo derecho a fallarle a mi hermoso pueblo de Guerrero». Prometió un gobierno incluyente, de puertas abiertas y cercano a la gente.

Y habló de la victoria: «Demostramos que las mujeres y los jóvenes sí podemos, esta victoria es de ustedes, del pueblo valiente de Guerrero».

Montada en el caballo que ganó, las riendas del próximo gobierno de Guerrero no parecen, sin embargo, en manos de la Torita, la hija del Toro, a quien sustituyó en la candidatura cuando a éste le quitaron el registro.

La Torita es apenas un cabestro frente a lo que se le viene. El lunes, mientras ella festejaba su triunfo en Acapulco, el Toro sin Cerca ya hablaba, en su nombre, del próximo gobierno.

Anunció que en el Plan Estatal de Gobierno se presentarán «obras que al pueblo le sirvan», entre éstas, mejoramiento en el servicio de agua, ampliación en el servicio de energía eléctrica, de drenaje, carreteras y que se apoyará a los indígenas, a los campesinos, y a los sectores educativo, deportivo, salud.

«Ahí se va ir el presupuesto, ¿o quieren lucecitas, anuncios de bienvenidos a Acapulco?», preguntó.

Dijo que con el gobierno federal, estatal y municipal de Morena, «los recursos públicos van a caer en cascada en la entidad, porque hay confianza política», y que con los diputados federales se buscará recursos para la entidad.

También adelantó que se van a engarzar los programas sociales con organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

«En los derechos de las mujeres, Guerrero será un santuario de las mujeres. Se acaba la hipocresía; ahora la mujer va estar empoderada», dijo.

Informó, además, un foro sobre educación, en el que van a participar maestros y maestras. «Y ahí van a decidir a quién quieren que sea su secretario o secretaria de Educación; van a decidir los maestros para que no se anden peleando… que se acabe el pleito del SNTE y la CNTE y que sean uno solo, maestros comprometidos con la educación y que se acabe el analfabetismo».

Agregó que igual ocurrirá en el sector salud y en el campo, donde tiene que estar un ingeniero agrónomo o un médico veterinario, no un amigo, no un político, no un cuate; ésos llegan a puro chingar y no vienen a trabajar… aquí a trabajar y ustedes van a vigilar el gabinete».

Salgado Macedonio, quien piensa y habla por su hija, anunció que como gobernadora en funciones, Evelyn Salgado, vía memorándum, informará que no habrá familiares en el gobierno y sostuvo que quien gobernara el estado no será él sino su hija.

«Ella es una mujer capaz, inteligente y aparte es muy conocedora de la problemática del estado», aseguró y dijo que él sólo dará «opiniones, como cualquier ciudadano», para decirle a su hija cuando haya algún funcionario señalado de actos de corrupción.

Sin embargo, entre líneas, él mismo definió quien gobernará Guerrero. Explicó que algunos reporteros le han preguntado si esta triste porque no será gobernador y que les ha respondido: «¿Qué padre puede estar triste cuando ve que su hijo tiene éxito?, ¿habrá un padre que se ponga triste cuando ve el éxito de su hijo? El éxito de un hijo es el orgullo de un padre».

Concluyó: «Antes era Evelyn la hija de Félix; ahora soy el papá de la gobernadora».

Félix perdió el registro; aun así, con su hija ganó la elección y, posiblemente, el gobierno y el usufructo del poder.




Participación ciudadana. Afluencia.
[Foto: Trinchera]

Participación ciudadana. Afluencia.

Del 7 al 13 de junio de 2021 al

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